David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Soy un zángano vago y perezoso,
mi pasión es el sueño con la siesta,
hacer nada es lo más que se me presta
en día de descanso trabajoso.
Es mi virtud el festejar ocioso
el domingo sagrado, grande fiesta
de poder practicar la gloria esta
de ser un haragán. Será dichoso
aquel que vive sin preoupaciones,
sin cuidado, sin quejas y sin miedo
del jefe del trabajo y sus raciones.
Aquel que no se mete en el enredo
de lo que hacer, y tiene los cojones
para poder decir "no muevo un dedo".
mi pasión es el sueño con la siesta,
hacer nada es lo más que se me presta
en día de descanso trabajoso.
Es mi virtud el festejar ocioso
el domingo sagrado, grande fiesta
de poder practicar la gloria esta
de ser un haragán. Será dichoso
aquel que vive sin preoupaciones,
sin cuidado, sin quejas y sin miedo
del jefe del trabajo y sus raciones.
Aquel que no se mete en el enredo
de lo que hacer, y tiene los cojones
para poder decir "no muevo un dedo".
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