versus
Poeta recién llegado
SONETO, SI, SONETO
Sonora carcajada a paso lento
dejó la incierta suerte al medio día;
de cobalto la noche se vestía
buscándote en el alba de tu acento.
No halla calma mi pecho en su lamento,
sigue en su afán quizá por cobardía;
trenzándose en mi carne la osadía,
ando de mi tibieza a tu cemento.
Deja la nieve huella en el paisaje,
un no sé qué de blanca incertidumbre,
de hermosa soledad estremecida.
Dejó tu ausencia huella en mi paraje:
un huracán de miedo en la techumbre,
un aguacero de hambre contenida.
Sonora carcajada a paso lento
dejó la incierta suerte al medio día;
de cobalto la noche se vestía
buscándote en el alba de tu acento.
No halla calma mi pecho en su lamento,
sigue en su afán quizá por cobardía;
trenzándose en mi carne la osadía,
ando de mi tibieza a tu cemento.
Deja la nieve huella en el paisaje,
un no sé qué de blanca incertidumbre,
de hermosa soledad estremecida.
Dejó tu ausencia huella en mi paraje:
un huracán de miedo en la techumbre,
un aguacero de hambre contenida.