Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
TU MIRADA
Hoy, fijamente, yo miré tus ojos
y adoquines he visto en tu mirada.
Con dureza de piedra y enfadada
mirabas a los míos con enojos.
¿Por qué tú ya me echaste los cerrojos
y me cercaste, cruel, con tu alambrada?
Sólo dudas me diste por callada
y me sembraste el corazón de abrojos.
Confusa y aturdida yo me siento
y yo miro a otro lado sin consuelo.
¡Cómo hieren tus ojos, duros, fríos!
Tu gélida mirada es mi tormento.
¿Donde está tu mirar lleno de anhelo
suplicando mi amor con desvaríos?
Hoy, fijamente, yo miré tus ojos
y adoquines he visto en tu mirada.
Con dureza de piedra y enfadada
mirabas a los míos con enojos.
¿Por qué tú ya me echaste los cerrojos
y me cercaste, cruel, con tu alambrada?
Sólo dudas me diste por callada
y me sembraste el corazón de abrojos.
Confusa y aturdida yo me siento
y yo miro a otro lado sin consuelo.
¡Cómo hieren tus ojos, duros, fríos!
Tu gélida mirada es mi tormento.
¿Donde está tu mirar lleno de anhelo
suplicando mi amor con desvaríos?
Última edición:
::