Soneto del beso aquel
La penumbra nocturna suave toca
la rama mas agreste de los pinos,
y en el pueblo el ladrar de los caninos
a las olas estrellan en la roca.
En este mismo instante que provoca
ver que hasta el moribundo feliz vive,
mi corazón por el momento pide
tan solo un beso de tu tierna boca.
Un te amo escuche que murmuraron
de mi adorada sus besantes rojos;
mientras que en mi alma cien ángeles cantaron
Me pregunté... ¿Por qué lloran sus ojos?
sus labios a mis labios se juntaron
en un beso sutil lleno de hinojos.
La penumbra nocturna suave toca
la rama mas agreste de los pinos,
y en el pueblo el ladrar de los caninos
a las olas estrellan en la roca.
En este mismo instante que provoca
ver que hasta el moribundo feliz vive,
mi corazón por el momento pide
tan solo un beso de tu tierna boca.
Un te amo escuche que murmuraron
de mi adorada sus besantes rojos;
mientras que en mi alma cien ángeles cantaron
Me pregunté... ¿Por qué lloran sus ojos?
sus labios a mis labios se juntaron
en un beso sutil lleno de hinojos.