viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:90fb846492]Como no exhiben flor algunas plantas,
hay escritores yermos siempre en rima,
pero sus hojas pueden ser de estima
y su espesura dar calor de mantas.
Puede brotar poesía en sus gargantas,
ofrecer fruto cálido que anima,
albergar alma dulce que te mima,
o bien terribles miedos donde espantas
los que sufriste tú por otro lance.
Pueden atarte fuerte en lazo tierno,
o sumergirte dentro en bello trance
hasta el jardín que viste sólo invierno.
Allí tal vez la flor, jamás alcance.
¿Soy colibrí acaso en vuelo eterno?[/center:90fb846492]
Llámenle como quieran a mis palabras,
no se ofenden fácil en su libertad.
Cuando las vierto, se esparcen salvajes,
desde mi alma hasta el mar inmenso
que son las letras de otras mentes.
Quien se ciñe a lo métrico
pierde visión sentimental.
Se diría que cojea de literatura.
Parco en abarcar
la complicada belleza,
de un sendero abrupto
carente de lindes.
Estremecerse con la delicadeza
de una flor hermosa,
alienta sin duda el espíritu.
Mas vivir en ellas y para ellas,
¿No es función de bichos?
Pero tan mutilado o más
se marchita en su libre albedrío,
el que niega la mirada
a una obra maestra,
por hallarse en embalaje
de la métrica y la rima.
Hay que abrir pues, las ventanas,
y asomarse con el cuerpo afuera.
Lanzar la vista lejos
sin desenfocar lo atravesado.
Con los poros como esponjas
ante tantos labios que se expresan,
que derraman lo que viven,
y que viven como pueden.
Pero siempre es importante,
lo que intentan transmitir.
Incluso algunas veces,
se parece a nuestro idioma.
hay escritores yermos siempre en rima,
pero sus hojas pueden ser de estima
y su espesura dar calor de mantas.
Puede brotar poesía en sus gargantas,
ofrecer fruto cálido que anima,
albergar alma dulce que te mima,
o bien terribles miedos donde espantas
los que sufriste tú por otro lance.
Pueden atarte fuerte en lazo tierno,
o sumergirte dentro en bello trance
hasta el jardín que viste sólo invierno.
Allí tal vez la flor, jamás alcance.
¿Soy colibrí acaso en vuelo eterno?[/center:90fb846492]
Llámenle como quieran a mis palabras,
no se ofenden fácil en su libertad.
Cuando las vierto, se esparcen salvajes,
desde mi alma hasta el mar inmenso
que son las letras de otras mentes.
Quien se ciñe a lo métrico
pierde visión sentimental.
Se diría que cojea de literatura.
Parco en abarcar
la complicada belleza,
de un sendero abrupto
carente de lindes.
Estremecerse con la delicadeza
de una flor hermosa,
alienta sin duda el espíritu.
Mas vivir en ellas y para ellas,
¿No es función de bichos?
Pero tan mutilado o más
se marchita en su libre albedrío,
el que niega la mirada
a una obra maestra,
por hallarse en embalaje
de la métrica y la rima.
Hay que abrir pues, las ventanas,
y asomarse con el cuerpo afuera.
Lanzar la vista lejos
sin desenfocar lo atravesado.
Con los poros como esponjas
ante tantos labios que se expresan,
que derraman lo que viven,
y que viven como pueden.
Pero siempre es importante,
lo que intentan transmitir.
Incluso algunas veces,
se parece a nuestro idioma.