Abrahám Emilio
Emilio.
Estoy en casa y miro aquella puerta,
sus manos no lo tocan otra vez...
amé mucho su ánima y su tez,
su nombre invoco y la percato muerta.
sus manos no lo tocan otra vez...
amé mucho su ánima y su tez,
su nombre invoco y la percato muerta.
Una lágrima cae, estoy alerta...
mi vista al alba y a su palidez,
y ante esta muerte falsa y pesadez
tengo aún la esperanza no desierta.
En la avenida acecho si se asoma,
miro a las féminas y nadie es ella,
pregunto al viento y entro en conmoción.
mi vista al alba y a su palidez,
y ante esta muerte falsa y pesadez
tengo aún la esperanza no desierta.
En la avenida acecho si se asoma,
miro a las féminas y nadie es ella,
pregunto al viento y entro en conmoción.
Cierro los ojos, veo cada estrella.
Vigilo atento al cielo, a la paloma,
y a la puerta y... fenece el corazón.
...............................................................................................Vigilo atento al cielo, a la paloma,
y a la puerta y... fenece el corazón.
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