versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Allah no nos dejó, El navegó hasta hallar la tierra.
Mamá tengo por fin el primer sueldo que enviarte;
aquí todo es bastante caro y el trabajo parte
riñón de sol a sol sobre andamio que me aterra.
Mamá no dejaré de rezar por mis hermanos.
Yo sé que enseñaras no olvidar a Abdelaziz,
Y tú te has de cuidar, intentar hacer feliz
tu tiempo. ¡Cuánto ansiar la ternura de tus manos!
¡Comer de tu cuscús, de verdad huelo el tajine
de tu cocina cuando soñar no es pesadilla!
Dalal, Zahia, Hassan, ¡regresaré para el cordero!
Mamá, no creo que allá el rencor, el odio termine,
daré de mi hasta vernos todos en esta villa.
¡Que Allah os bendiga, ten de este hijo un fuerte te quiero!
Mamá tengo por fin el primer sueldo que enviarte;
aquí todo es bastante caro y el trabajo parte
riñón de sol a sol sobre andamio que me aterra.
Mamá no dejaré de rezar por mis hermanos.
Yo sé que enseñaras no olvidar a Abdelaziz,
Y tú te has de cuidar, intentar hacer feliz
tu tiempo. ¡Cuánto ansiar la ternura de tus manos!
¡Comer de tu cuscús, de verdad huelo el tajine
de tu cocina cuando soñar no es pesadilla!
Dalal, Zahia, Hassan, ¡regresaré para el cordero!
Mamá, no creo que allá el rencor, el odio termine,
daré de mi hasta vernos todos en esta villa.
¡Que Allah os bendiga, ten de este hijo un fuerte te quiero!