Esta pasión enconada
en el aurora grita versos,
por la tarde no dice nada
desde contendientes ilesos.
Un sonido de tacones
y de faldas el revuelo
traen el aroma de dones
que nos separan del suelo.
Agresivo pensamiento
que te vuelves de candela
sin temor ni miramiento
cuando llega la Chavela.
Ya los retos se van sucediendo
con el vuelo de navajas.
Vayamos que está oscureciendo,
te buscaré en donde trabajas.
Una pasión enconada
de celos injustificados e iracundos.
La tarde se verá cortada
por tus besos tan fecundos.