Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lucho…
La gran ola me golpea,
me hiere,
me arranca jirones,
me arrastra hasta el fétido fondo
y me lanza con fuerza ciclópea
por el vórtice insondable del tiempo.
Por un instante logro asomarme
a un cielo donde levitan dos lunas,
¿quién soy?
y ante mis cuencas vacías estalla un holograma azul.
Es frío y me quema,
me marca y renueva.
De nuevo me engulle la ola,
arropándome con negritud pegajosa.
Ya no lucho,
me dejo llevar...
El índigo recuerdo latente,
en mi rostro cubierto de lodo,
coagula una sonrisa azul.
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