aaf
Poeta recién llegado
Cuando se es niño,
no es necesario salir
a oler el aire
después de las lluvias.
Células y poros
y el cuerpo todo
lo hacen por nosotros.
Jesús, aún niño,
abusa de ésto y sale,
huérfano en sandalias,
y sonriente en aguas,
cuando la tormenta
desaparece o amaina ,
a tragarse los aromas,
los ruidos, los colores
y las formas.
Entonces la naturaleza,
que cultiva sus palmas,
candorosa, todo lo guarda.
no es necesario salir
a oler el aire
después de las lluvias.
Células y poros
y el cuerpo todo
lo hacen por nosotros.
Jesús, aún niño,
abusa de ésto y sale,
huérfano en sandalias,
y sonriente en aguas,
cuando la tormenta
desaparece o amaina ,
a tragarse los aromas,
los ruidos, los colores
y las formas.
Entonces la naturaleza,
que cultiva sus palmas,
candorosa, todo lo guarda.
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