Sonrisa De Tela

Ay pero qué maravilloso poema y esa historia que me ha hecho estremecer toda. No cabe duda que las cosas se ven con el alma y depende mucho de lo que esa alma lleva dentro. La sonrisa de la muñeca es el reflejo de la dicha de la niña. No tengo palabras para decirte l mucho que me ha gustado este poema tuyo. Te felicito. Saludos y Bendiciones.
 
En un mullido estante yacía la muñeca
con una corazón de tela, muy acolchado.
Sola y distante su rostro era una mueca
con facciones tristes y gesto de enfado.

Empolvada por el tiempo, abandonada;
las inmóviles pestañas no muestran vida
entre tantas muñequillas afamadas,
la pobre marioneta se sentía desvalida.

Una mañana en navidad llegó una pequeña
tocando puertas para pedir unas migajas;
llevando los recuerdos atrás, la dueña
recordó la figurilla de mirada cabizbaja.

La visitante con semblante de alegría
recibió muda el agasajo con ingente prisa.
Presurosa salió con el obsequio en cortesía;
tras inclinar la cabeza con señal sumisa.

En el retorno a casa, acarició los hilos
y con detalle, acicaló un poco la camisa
Miró con sorpresa y ánimo tranquilo:
la muñeca de trapo tenía una sonrisa.


Bonito, muy bonito.
Un poema/cuento, muy instructivo.
Me gustó
Un abrazo, poeta amigo
 
...el amor puede tener negada muchas puertas pero en algún momento tal vez inesperado llega y se aposenta... Excelente tu poema. Felicidades y saludo afectuoso.
 
Ay pero qué maravilloso poema y esa historia que me ha hecho estremecer toda. No cabe duda que las cosas se ven con el alma y depende mucho de lo que esa alma lleva dentro. La sonrisa de la muñeca es el reflejo de la dicha de la niña. No tengo palabras para decirte l mucho que me ha gustado este poema tuyo. Te felicito. Saludos y Bendiciones.
Excelente comentario que me llena de mucha emoción. Agradezco la amable visita. Saludos cordiales.
 
En un mullido estante yacía la muñeca
con una corazón de tela, muy acolchado.
Sola y distante su rostro era una mueca
con facciones tristes y gesto de enfado.

Empolvada por el tiempo, abandonada;
las inmóviles pestañas no muestran vida
entre tantas muñequillas afamadas,
la pobre marioneta se sentía desvalida.

Una mañana en navidad llegó una pequeña
tocando puertas para pedir unas migajas;
llevando los recuerdos atrás, la dueña
recordó la figurilla de mirada cabizbaja.

La visitante con semblante de alegría
recibió muda el agasajo con ingente prisa.
Presurosa salió con el obsequio en cortesía;
tras inclinar la cabeza con señal sumisa.

En el retorno a casa, acarició los hilos
y con detalle, acicaló un poco la camisa
Miró con sorpresa y ánimo tranquilo:
la muñeca de trapo tenía una sonrisa.



Vuelvo a leer esta bella obra que es agasajo al amor,
ternura alegre que va diluyendo el desencanto.
poema pleno de sinceridades y pulidas formas poeticas.
saludos amables de luzyabsenta
 
En un mullido estante yacía la muñeca
con una corazón de tela, muy acolchado.
Sola y distante su rostro era una mueca
con facciones tristes y gesto de enfado.

Empolvada por el tiempo, abandonada;
las inmóviles pestañas no muestran vida
entre tantas muñequillas afamadas,
la pobre marioneta se sentía desvalida.

Una mañana en navidad llegó una pequeña
tocando puertas para pedir unas migajas;
llevando los recuerdos atrás, la dueña
recordó la figurilla de mirada cabizbaja.

La visitante con semblante de alegría
recibió muda el agasajo con ingente prisa.
Presurosa salió con el obsequio en cortesía;
tras inclinar la cabeza con señal sumisa.

En el retorno a casa, acarició los hilos
y con detalle, acicaló un poco la camisa
Miró con sorpresa y ánimo tranquilo:
la muñeca de trapo tenía una sonrisa.

Enternecedor poema. Me gusta especialmente la sonrisa del último verso.

Salud y ventura.
 
En un mullido estante yacía la muñeca
con una corazón de tela, muy acolchado.
Sola y distante su rostro era una mueca
con facciones tristes y gesto de enfado.

Empolvada por el tiempo, abandonada;
las inmóviles pestañas no muestran vida
entre tantas muñequillas afamadas,
la pobre marioneta se sentía desvalida.

Una mañana en navidad llegó una pequeña
tocando puertas para pedir unas migajas;
llevando los recuerdos atrás, la dueña
recordó la figurilla de mirada cabizbaja.

La visitante con semblante de alegría
recibió muda el agasajo con ingente prisa.
Presurosa salió con el obsequio en cortesía;
tras inclinar la cabeza con señal sumisa.

En el retorno a casa, acarició los hilos
y con detalle, acicaló un poco la camisa
Miró con sorpresa y ánimo tranquilo:
la muñeca de trapo tenía una sonrisa.


Creo y siento que todos en algún momento somos esa muñeca en la espera del amor y más aún sentirnos vivos con alguien en las aras de un cariño sincero. Sin palabras para tan lindo poema.

Saludos Sinceros

Fenixx36
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba