p03t4sTr0_d3_4l4b4sTr0
Poeta recién llegado
Por más de un año este poetastro persiguió en silencio la belleza de una compañera de trabajo, mascullando su amor entre letras publicadas en los mensajes de una Intranet laboral que ella administraba. Y aunque ella mostraba que no le era indiferente, no me atreví a más que a escribir.
Queda este breve testimonio de una carrera disparatada al imposible que, como todo imposible, jamás pudo consumarse.
IQueda este breve testimonio de una carrera disparatada al imposible que, como todo imposible, jamás pudo consumarse.
Travesura casual
descubrirte tras todas las letras, sonrisa,
tal como nunca te imaginé.
Dejándome helado al mirar tu mirada,
el fuego en el pecho,
atónito ante la súbita sorpresa
rebasando todo ideal de belleza.
¿Cómo atreverme
siquiera soñar
acercarme?
II
Se queda atristada
entre mis dientes media sonrisa,
a falta de la tuya en un beso,
con la incertidumbre de qué es cierto:
Ella, Tú, Yo, Amor o Vida.
Sólo quedan letras que jugarse,
dados entre los dedos, a ver si por azar,
cae una escalera servida.
III
Torrente de ilusión
al sueño de tu amor
sozobra el corazón adolorido,
salvado abrasado
entre tus labiosonrisa
a caer en precipicio;
gratitud fugaz que pago
por tu belleza atrapado,
un cordero más
ante tu altar de sacrificios.
IV
No me quedo impasible
al recrearte entre mis dedos:
el recuerdo de tu sonrisa, aunque fugaz,
me sigue dando cuerda
para seguir desgranando
suspiros y besos deletreados,
reviviéndote en el alma y el papel,
sin que pese vivir en tanta mierda.
V
Enamorarme de ti, imposible,
no es tiempo perdido.
Te sueño embriagado al recuerdo tu sonrisa fugaz,
me siento besarte al murmurar lo que escribo,
gustoso te entrego este instante en un puño de letras,
agradecido de mirar tu mirada ocasional.
VI
Murmullo quedo de tus labios que prende mi corazón por un vistazo de la aurora esperanzando mi anhelo a no dejar de soñarte como ayer y como quiero seguir soñándote sin despertar del hechizo de tu sonrisa...
VII
Delineada con la punta de los dedos,
siguiendo tu menguante huella en mi memoria,
suspiro una ternura sin destino ante mis manos,
llenas de letras y tan faltas de ti.
Hoy, además, me han robado nombrarte.
Vacío de llamarte ¿Dónde estás, S...?
VIII
Cada capa de palabras que te escribo
me cobija al calor de imaginarte
y el frío de la distancia se hace nada
iluminado al sol de tu sonrisa,
fugaz memoria fantasma
que se escurre entre mis dedos,
goteando letras camino
hacia el utópico encuentro que no llega
¿Llegará?
IX
Plena de vida,
belleza te contemplo,
perla azul esperanza.
En mi aridez lunar soy tu satélite,
versándote un murmullo de besos
atrapados por mis dedos,
fijos entre letras que brillen a tu mirada;
a tu espera, sonrisa, cuando fugazmente vuelvas.
X
Sin más poder llegar
a verte o tenerte
tenerme contigo,
si nada ha de hacerse
¿para qué escribirse,
fugaz sonrisa, para qué?
La quietud me robas
y por la paz te dejo.
XI
Suspendido en el aire,
silencio de tu ausencia,
¿no afirmé dejarte por La Paz?
De encontrarla, lo cumpliría;
mas no buscar tocarte,
así sea a punta de letras revueltas,
resulta una angustia más grande
que esta insalvable distancia.
Heme aquí, sonrisa.
XII
Ni futuro, ni pasado: presente,
donde mirarte es tiempo detenido,
tomar tu mano con la punta de mis letras es caricia,
sin testigos entre todos sea besarte el sonreír a tu sonrisa,
y que aún con cercos y distancias,
la palabra amor haya aparecido
XIII
No me arrogo, sonrisa, al florecer del verbo,
creyéndome destino de su perfume.
No te tengo ni llegaré a tenerte
y escribir es mi vía única a tus ojos;
es la paciencia con que aceptar este imposible escojo,
sin fantasear que algún día tu corazón se sume.
XIV
Albo desdén,
a paso lento cruzas mi firmamento,
robando mi aliento al compás de tu presencia distante.
Redoblan mis letras
un ímpetu amante por preservar el momento;
poder contemplarte un fugaz instante, sonrisa ausente,
breve ráfaga de viento.
XV
Bendita tortura
la música de tu risa, sonrisa,
aviva anhelo de libertad
para atreverme a todo
lo que queda entre mis dedos crispados.
Canto de sirena
que hace dudar mi cordura,
si es locura seguir atado al mástil
o rendirse a tu encanto.
Bendito delirio.
XVI
Y sigue viva
esta esperanza de saberte saborearte,
beber de tu sonrisa el anhelado sueño de tu beso.
Espera esperanzada
sin rendirse ni soltarme,
manando letras que buscan tus ojos
para bordarte caricias interlineadas entre versos.
XVII
Inevitable
mirarte si me miras,
como inevitable escribir
al mirarte mirarme.
Inevitable
sangrarme los dedos a letras,
única defensa que queda ante la marea de encanto
que envuelve al mirarte, sonrisa.