Bolìvar Alava Mayorga
Poeta que considera el portal su segunda casa
Naciò en familia adinerada, y portentosa
desde niña, le rezaba a "Luisa de Marillac",
siempre que podìa... le llevaba una rosa
pidièndole ser de grande "Hija de la Caridad" .
De Barcelona de España, llegaste al Ecuador
cruzando contimentes, tu amor no tuvo fronteras,
recogiendo huèrfanos... nos diste tu candor
y jamàs escondiste, la gran Madre que eras .
Èramos tus hijos, de diversos portes, y colores
pero tus brazos y tus ojos, nos cuidaban a todos,
èramos tus preferidos, y tus màs preciosas flores
con tanta preocupaciones, nos quitabas el lodo .
Recuerdo asustado cuando te enojabas
cambiabas de un momento a otro de color,
con una sonrisa, y un abrazo lo alejabas
dàndonos, nuevamente tu càlido calor .
¡OH!... madre mìa, Marìa Antonia Oller
nos formaste con plegarias y oraciones,
parece que conversàbamos, justo ayer
igual a Tì, vamos por el mundo en misiones .
Se dice: que madre, siempre madre, hay una sola
nosotros tuvimos tantas, de todas las naciones,
la màs amada de todos, era la madre española
por sus zarzuelas, pasos-dobles, y canciones .
No inaginàbamos, ¡cuànto! amabas a Jesùs
repetìas: "Dejad que los niños vengan a mì",
no sabìamos, que portabas su Amor en tu Cruz
y "El" nos daba su amor... por medio de Tì .
Llevabas el nombre de la Madre de los cielos
tus hijos te rinden homenaje, siempre y ahora,
tus consejos, llevamos como grandes consuelos
que gorjean los canarios, al despuntar la aurora .
Tengo muchas cosas, que contarte y nadie lo sabe
Madre mìa... al recordarte lloro, y me pongo triste,
repito tu nombre, para que nunca, nunca se acabe
y agonizo al pronunciarlo, cuando con Jesùs partiste .
desde niña, le rezaba a "Luisa de Marillac",
siempre que podìa... le llevaba una rosa
pidièndole ser de grande "Hija de la Caridad" .
De Barcelona de España, llegaste al Ecuador
cruzando contimentes, tu amor no tuvo fronteras,
recogiendo huèrfanos... nos diste tu candor
y jamàs escondiste, la gran Madre que eras .
Èramos tus hijos, de diversos portes, y colores
pero tus brazos y tus ojos, nos cuidaban a todos,
èramos tus preferidos, y tus màs preciosas flores
con tanta preocupaciones, nos quitabas el lodo .
Recuerdo asustado cuando te enojabas
cambiabas de un momento a otro de color,
con una sonrisa, y un abrazo lo alejabas
dàndonos, nuevamente tu càlido calor .
¡OH!... madre mìa, Marìa Antonia Oller
nos formaste con plegarias y oraciones,
parece que conversàbamos, justo ayer
igual a Tì, vamos por el mundo en misiones .
Se dice: que madre, siempre madre, hay una sola
nosotros tuvimos tantas, de todas las naciones,
la màs amada de todos, era la madre española
por sus zarzuelas, pasos-dobles, y canciones .
No inaginàbamos, ¡cuànto! amabas a Jesùs
repetìas: "Dejad que los niños vengan a mì",
no sabìamos, que portabas su Amor en tu Cruz
y "El" nos daba su amor... por medio de Tì .
Llevabas el nombre de la Madre de los cielos
tus hijos te rinden homenaje, siempre y ahora,
tus consejos, llevamos como grandes consuelos
que gorjean los canarios, al despuntar la aurora .
Tengo muchas cosas, que contarte y nadie lo sabe
Madre mìa... al recordarte lloro, y me pongo triste,
repito tu nombre, para que nunca, nunca se acabe
y agonizo al pronunciarlo, cuando con Jesùs partiste .
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