Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
¿ Estas amor?
No lo se...
¿Cómo que no lo sabes?
¿Estas volando?
¡No!
Me mutilaron las alas
¿Entonces estas en tierra firme?
No lo se...
Déjame ayudarte...
¿Ves el sol resplandeciente?
¿La luna romántica con sus estrellas estelares?
¿Ves el mar con sus olas amantes?
¿Ves la luz de la vida floreciente en tu corazón?
¡ No lo se!
¿Qué ves?
Una profunda oscuridad,
que me atrapa a su abismo,
de cruel dolor.
¿Cómo puede ser?
Si tu eras una gaviota,
volando en los vientos del amor.
¿Dónde esta tu sol, tu luna, tus estrellas?
¿Dónde se halla ese mar de amor,
que entregabas a cada instante?
Por allí...
¿ Y en ti que?
Solo quedan,
los ecos de su voz,
en mi mutilado corazón,
de sus te quiero,
te amo,
te adoro,
eres el amor de mi vida,
te necesito...
La pasión de sus besos,
ardientes,
sensuales,
las caricias de sus senos,
sobre mi cuerpo,
al hacer el amor,
gritando a los cuatro vientos...
¡Cuánto te amo, cielo de mi vida!
Comprendo...
Te hallas en las tinieblas,
de tu alma dolorida,
en un cielo oscuro,
sin firmamento ni estrellas.
¿Y si te devuelvo las alas?
¿Volverás a volar?
¿Puede volar una gaviota,
con sus alas heridas?
¿Puede volar a ciegas?
¿Puede volar
con su corazón desfalleciente?
¿Puede volar sin horizonte?
¿Sin cielo y estrellas?
¿Sin sol y amaneceres?
No amiga mía...
Nadie puede volar,
sin la magia del amor,
que se trasmite en un sentimiento,
profundo,
punzante,
ardiente,
sensible,
que peregrina tu sangre,
en millones de estrellas,
abrillantando tu corazón.
En el amor,
hay que volar,
con la maravilla,
de dos corazones,
fundidos el uno en el otro,
en donde las galaxias,
espían la felicidad.
¿Y donde esta tu amor?
¡ Sorprendentemente!
¡ Voló de un instante a otro!
Llevado por las ráfagas del viento,
de su propia inseguridad.
¿Y tu?
Aquí estoy...
En la aurora del lamento,
del amor perdido,
en mi fatiga amorosa,
de tanto dar incrédulamente,
¡Sorprendentemente!
Amándola hasta mi ultimo suspiro.::
::
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
No lo se...
¿Cómo que no lo sabes?
¿Estas volando?
¡No!
Me mutilaron las alas
¿Entonces estas en tierra firme?
No lo se...
Déjame ayudarte...
¿Ves el sol resplandeciente?
¿La luna romántica con sus estrellas estelares?
¿Ves el mar con sus olas amantes?
¿Ves la luz de la vida floreciente en tu corazón?
¡ No lo se!
¿Qué ves?
Una profunda oscuridad,
que me atrapa a su abismo,
de cruel dolor.
¿Cómo puede ser?
Si tu eras una gaviota,
volando en los vientos del amor.
¿Dónde esta tu sol, tu luna, tus estrellas?
¿Dónde se halla ese mar de amor,
que entregabas a cada instante?
Por allí...
¿ Y en ti que?
Solo quedan,
los ecos de su voz,
en mi mutilado corazón,
de sus te quiero,
te amo,
te adoro,
eres el amor de mi vida,
te necesito...
La pasión de sus besos,
ardientes,
sensuales,
las caricias de sus senos,
sobre mi cuerpo,
al hacer el amor,
gritando a los cuatro vientos...
¡Cuánto te amo, cielo de mi vida!
Comprendo...
Te hallas en las tinieblas,
de tu alma dolorida,
en un cielo oscuro,
sin firmamento ni estrellas.
¿Y si te devuelvo las alas?
¿Volverás a volar?
¿Puede volar una gaviota,
con sus alas heridas?
¿Puede volar a ciegas?
¿Puede volar
con su corazón desfalleciente?
¿Puede volar sin horizonte?
¿Sin cielo y estrellas?
¿Sin sol y amaneceres?
No amiga mía...
Nadie puede volar,
sin la magia del amor,
que se trasmite en un sentimiento,
profundo,
punzante,
ardiente,
sensible,
que peregrina tu sangre,
en millones de estrellas,
abrillantando tu corazón.
En el amor,
hay que volar,
con la maravilla,
de dos corazones,
fundidos el uno en el otro,
en donde las galaxias,
espían la felicidad.
¿Y donde esta tu amor?
¡ Sorprendentemente!
¡ Voló de un instante a otro!
Llevado por las ráfagas del viento,
de su propia inseguridad.
¿Y tu?
Aquí estoy...
En la aurora del lamento,
del amor perdido,
en mi fatiga amorosa,
de tanto dar incrédulamente,
¡Sorprendentemente!
Amándola hasta mi ultimo suspiro.::
::Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
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