Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sospecho que no hallas el modo de escucharme,
ni el modo de mirar la lluvia que chamusca lágrimas.
Sospecho que niegas con tu risa precarias andanzas,
pero escondes en tu interior la fiereza brutal que busca
corporizarse contra mi cuerpo y contra mi alma.
Esta tarde aguardaré hablar de nuevo contigo y no sabré
si es un castigo sentir tan odiado amor...
En los abismos me arrojé sin el miedo que me atenazaba,
pero nada pude escuchar de ti, salvo el canto de alondra
que tiene el tono de muchas de tus ásperas estocadas,
pero no olvides que mi corazón ha sido derribado de
antemano,
y aunque yo no lo quiera, aunque yo me resista, aunque
yo me defienda será en vano,
igual moriré a traición y, como ya sabes, responderé con
un interrogante idiota que apacigue el amor desbocado
de éxtasis y penetrado hasta el final dormiré a tu lado.
ni el modo de mirar la lluvia que chamusca lágrimas.
Sospecho que niegas con tu risa precarias andanzas,
pero escondes en tu interior la fiereza brutal que busca
corporizarse contra mi cuerpo y contra mi alma.
Esta tarde aguardaré hablar de nuevo contigo y no sabré
si es un castigo sentir tan odiado amor...
En los abismos me arrojé sin el miedo que me atenazaba,
pero nada pude escuchar de ti, salvo el canto de alondra
que tiene el tono de muchas de tus ásperas estocadas,
pero no olvides que mi corazón ha sido derribado de
antemano,
y aunque yo no lo quiera, aunque yo me resista, aunque
yo me defienda será en vano,
igual moriré a traición y, como ya sabes, responderé con
un interrogante idiota que apacigue el amor desbocado
de éxtasis y penetrado hasta el final dormiré a tu lado.
Última edición: