Maria F.R.
Poeta recién llegado
Soulemant se ha muerto.
Ayer por la noche saltó de un edificio,
Nadie lo vio hacerlo.
La policía llegó casi en silencio,
se llevaron su cadáver,
antes del amanecer.
No hubieron explicaciones, ni lágrimas, ni despedida,
ninguna madre llorando sobre el suelo.
No hubo ningún velorio, ni entierro.
Su nombre no apareció en el periódico,
Su rostro desconocido,
nadie más dijo nada.
Soulemant se ha muerto.
La noticia llegó a nuestra clase.
Nunca pude entenderle,
él solo hablaba francés.
Soulemant se ha muerto
y nadie dice nada,
todos miran hacia delante.
Quizás quieren ocultarlo
o simplemente tratan de olvidar.
Lo han visto morir,
junto al hambre, el exilio, la guerra.
Se llevaron su cadáver,
Así como el de los demás.
Nadie llora,
Todos están muertos
Me miran
Con sus ojos negros.
Ayer por la noche saltó de un edificio,
Nadie lo vio hacerlo.
La policía llegó casi en silencio,
se llevaron su cadáver,
antes del amanecer.
No hubieron explicaciones, ni lágrimas, ni despedida,
ninguna madre llorando sobre el suelo.
No hubo ningún velorio, ni entierro.
Su nombre no apareció en el periódico,
Su rostro desconocido,
nadie más dijo nada.
Soulemant se ha muerto.
La noticia llegó a nuestra clase.
Nunca pude entenderle,
él solo hablaba francés.
Soulemant se ha muerto
y nadie dice nada,
todos miran hacia delante.
Quizás quieren ocultarlo
o simplemente tratan de olvidar.
Lo han visto morir,
junto al hambre, el exilio, la guerra.
Se llevaron su cadáver,
Así como el de los demás.
Nadie llora,
Todos están muertos
Me miran
Con sus ojos negros.