Ictiandro
Poeta adicto al portal
Cuando tus ojos el amanecer acarician
hallarás un beso sobre la mesita de noche
cual lamparita de luz blanca con estampa
de versos el silencio convirtiendo en sonrisa.
Bajo tu almohada guardé un beso despierto
ese que atrevido mientras duermes
se adueña de tu espacio de labios soñando
y se arropa ligero bajo tus manos tomadas
en abrazo de sábanas tu cuerpo cubriendo.
El beso risueño se esconde en un bolsillo
de maldades en tus oídos se vanagloria
corriendo en carcajadas hacia su refugio.
Un beso explorador posee alas batiendo
conoce cada pulgada de tus llanuras
y memorizó tus accidentes geográficos
atrevido beso de grandes secretos
callándose cada centímetro de ti milagro.
Por ahí marcha en sigilo el beso apasionado
aguardando la hora de fuegos artificiales
los segundos de labios encendidos gritando.
Entonces en el mar de alientos encerados
de par en par se abren las ventanas dormidas
desnudando bajo la luna tu piel la brisa,
mi cuerpo levita y se transforma en beso.
hallarás un beso sobre la mesita de noche
cual lamparita de luz blanca con estampa
de versos el silencio convirtiendo en sonrisa.
Bajo tu almohada guardé un beso despierto
ese que atrevido mientras duermes
se adueña de tu espacio de labios soñando
y se arropa ligero bajo tus manos tomadas
en abrazo de sábanas tu cuerpo cubriendo.
El beso risueño se esconde en un bolsillo
de maldades en tus oídos se vanagloria
corriendo en carcajadas hacia su refugio.
Un beso explorador posee alas batiendo
conoce cada pulgada de tus llanuras
y memorizó tus accidentes geográficos
atrevido beso de grandes secretos
callándose cada centímetro de ti milagro.
Por ahí marcha en sigilo el beso apasionado
aguardando la hora de fuegos artificiales
los segundos de labios encendidos gritando.
Entonces en el mar de alientos encerados
de par en par se abren las ventanas dormidas
desnudando bajo la luna tu piel la brisa,
mi cuerpo levita y se transforma en beso.