Calidoscópio
Poeta recién llegado
Soy cuanto descuida mi intención: un dado junto a dos
pies desalados por toda la vida
y las palabras que digo crecen con real insistencia en la sensibilidad.
Dame la luz de tus senos tibios, vierte el fuego aquel
sobre el vaso vacío de cualquier interés:
amante-madre, amante-hija...
El camino por recónditos pensamientos esta hecho de
memorias calcinadas,
aún quedan tantos fragmentos de serencia por recoger
y donde se alce la mirada: una ventana con una espera
a la que la melancolía le ha prestado alas.
Llega un olor muy fino que cita lugares que la memoria
no halla, como el tiempo que se fué,
viejo para el acto,
pero emerge de las flores hacia los demás con su gesto
demasiado triste: amores nunca recuperados
enterrados entre su sangre.
pies desalados por toda la vida
y las palabras que digo crecen con real insistencia en la sensibilidad.
Dame la luz de tus senos tibios, vierte el fuego aquel
sobre el vaso vacío de cualquier interés:
amante-madre, amante-hija...
El camino por recónditos pensamientos esta hecho de
memorias calcinadas,
aún quedan tantos fragmentos de serencia por recoger
y donde se alce la mirada: una ventana con una espera
a la que la melancolía le ha prestado alas.
Llega un olor muy fino que cita lugares que la memoria
no halla, como el tiempo que se fué,
viejo para el acto,
pero emerge de las flores hacia los demás con su gesto
demasiado triste: amores nunca recuperados
enterrados entre su sangre.
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