Rapsodo
Eiden Alvarez
Me dices que los años
no pasan porque sí
y es cierto, te has añejado
como un buen vino en verano.
Me acerco a ti y noto que
tu sonrisa es el huerto que anida
la esperanza más viva, y aún así
tu frente es la muestra
de un trabajo extenuado.
Me acerco un poco más como para no
dejar nada a la imaginación y veo esos ojos,
tus ojos, que me miran despacio
para reconocerme. Siento entonces
que soy otro, y que buscas, mientras
me miras, en tu memoria de largo plazo
algo que me descubra; pero no, aún soy
preso del olvido.
Del relato que muere si no se repite.
Que soy historia del pasado.
Mientas que tú: vives en mi presente
y quemas como el sol mismo.
no pasan porque sí
y es cierto, te has añejado
como un buen vino en verano.
Me acerco a ti y noto que
tu sonrisa es el huerto que anida
la esperanza más viva, y aún así
tu frente es la muestra
de un trabajo extenuado.
Me acerco un poco más como para no
dejar nada a la imaginación y veo esos ojos,
tus ojos, que me miran despacio
para reconocerme. Siento entonces
que soy otro, y que buscas, mientras
me miras, en tu memoria de largo plazo
algo que me descubra; pero no, aún soy
preso del olvido.
Del relato que muere si no se repite.
Que soy historia del pasado.
Mientas que tú: vives en mi presente
y quemas como el sol mismo.