Neysha Marie
Poeta recién llegado
De tus promesas parten mis recuerdos, de mi historia la tuya,
contigo me aparto, me aparto de mí y me olvido que existo,
para convertirme en tu lienzo, tu obra, tu pincel me arrulla,
me atrapas en tu mente, copias cada curva pedacito a pedacito.
Con el alma tan fuerte, con la capa tan frágil, ves mi espíritu
entre paños de seda transparente, transparente como el alma,
baila con ánimo de serpiente sedienta , humano real empírico
con cadencia de Dios, hijo de ellos, que de la quietud me salva.
Tus manos invocan mi delirio perdido ante una larga mirada fija,
dejar de ser mía y volverme tuya y tu, tan mío como las aguas,
que circulando en veredas de jardines escondidos me acaricia,
me despojas, haciéndome nuestra y no mía, yo puro aire y tu respiras.
Las dulces pinceladas de corrientes y la suave brisa cálida que emana,
se aburren colgadas en cuadro estático, precisando la vida que nos sobra
vuélvete mio río, yo tu viento seré, que en condición simbiótica en solana
se energizan , resplandecen en el cotidiano urdir del segundo en obra.
Hacer de cada segundo el momento de donde nace un recuerdo,
arte que nace del instante que tus pensamientos se volvieron canción
y tus notas se van dibujando guiándome sonoras al cuadro en tu puerto,
te encuentro a ti, me encuentro a mí, pintados en un sólo corazón.
contigo me aparto, me aparto de mí y me olvido que existo,
para convertirme en tu lienzo, tu obra, tu pincel me arrulla,
me atrapas en tu mente, copias cada curva pedacito a pedacito.
Con el alma tan fuerte, con la capa tan frágil, ves mi espíritu
entre paños de seda transparente, transparente como el alma,
baila con ánimo de serpiente sedienta , humano real empírico
con cadencia de Dios, hijo de ellos, que de la quietud me salva.
Tus manos invocan mi delirio perdido ante una larga mirada fija,
dejar de ser mía y volverme tuya y tu, tan mío como las aguas,
que circulando en veredas de jardines escondidos me acaricia,
me despojas, haciéndome nuestra y no mía, yo puro aire y tu respiras.
Las dulces pinceladas de corrientes y la suave brisa cálida que emana,
se aburren colgadas en cuadro estático, precisando la vida que nos sobra
vuélvete mio río, yo tu viento seré, que en condición simbiótica en solana
se energizan , resplandecen en el cotidiano urdir del segundo en obra.
Hacer de cada segundo el momento de donde nace un recuerdo,
arte que nace del instante que tus pensamientos se volvieron canción
y tus notas se van dibujando guiándome sonoras al cuadro en tu puerto,
te encuentro a ti, me encuentro a mí, pintados en un sólo corazón.