aniksun
Poeta adicto al portal
Angustiado, vivo, nostálgico y perdido,
devorado por las malas hierbas
que encadenan mis sueños;
enamorado de las raíces,
de las entrañas que arañan
de lo que fueron vivencias
y hoy solo patrañas.
Mareado, aliviado, somnoliento y feliz,
caminando por el desierto
de polvo sin moldear;
gozoso, al fín,
sabedor que te acercas
al compás del reloj
que desgarra las venas.
Furtivo, amante, andrajoso y austero,
que soy yo, corazón,
yo soy el mendigo;
escuchante de tus latidos,
bajante de tu piel
que camino por el aire
que se angosta de sed.
Y te quiero, sabe dios que te quiero,
por encima de los árboles
y por debajo de los ríos;
y te amo, claro que te amo,
con la fuerza del sentido común
que me ordena que te ame
sin sentido, sin común...
devorado por las malas hierbas
que encadenan mis sueños;
enamorado de las raíces,
de las entrañas que arañan
de lo que fueron vivencias
y hoy solo patrañas.
Mareado, aliviado, somnoliento y feliz,
caminando por el desierto
de polvo sin moldear;
gozoso, al fín,
sabedor que te acercas
al compás del reloj
que desgarra las venas.
Furtivo, amante, andrajoso y austero,
que soy yo, corazón,
yo soy el mendigo;
escuchante de tus latidos,
bajante de tu piel
que camino por el aire
que se angosta de sed.
Y te quiero, sabe dios que te quiero,
por encima de los árboles
y por debajo de los ríos;
y te amo, claro que te amo,
con la fuerza del sentido común
que me ordena que te ame
sin sentido, sin común...