Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Muérdago romántico,
colgado sobre nosotros,
que marque el beso,
que marque el comienzo,
Nacida de una mirada,
con la ternura propia,
el canto celestial,
con la flecha clavada,
que nos ha enamorado,
Una gota de sangre,
puesta en tus labios,
que una la promesa,
de dos corazones,
Que no sea una eternidad,
si no un simple hoy,
que atraiga por siempre,
las miradas complejas,
de este sentir profundo,
Claveles y orquídeas,
que perfumen en Edén,
este que has creado,
en lo más profundo de mi alma,
arraigando por siempre un Te amo,
que se dirá con algo más que palabras...
Dulces entregas cobijadas,
por el manto oscuro,
con el brillo de diamantes celestes,
que brotan con la alegría,
la alegría de sabernos enamorados,
¡Ven a mi dulce bien!
¡Que sin ti mi vida no vale nada!
¡Que si yo te perdiera!
más valdría ahorcarme en una viga...
Como soy... tuyo... ¡Tuyo!
que será hoy... ¿y mañana?
tú harás arder por siempre,
el decirte una y otra vez...
¡Soy tuyo!
L.V.
colgado sobre nosotros,
que marque el beso,
que marque el comienzo,
Nacida de una mirada,
con la ternura propia,
el canto celestial,
con la flecha clavada,
que nos ha enamorado,
Una gota de sangre,
puesta en tus labios,
que una la promesa,
de dos corazones,
Que no sea una eternidad,
si no un simple hoy,
que atraiga por siempre,
las miradas complejas,
de este sentir profundo,
Claveles y orquídeas,
que perfumen en Edén,
este que has creado,
en lo más profundo de mi alma,
arraigando por siempre un Te amo,
que se dirá con algo más que palabras...
Dulces entregas cobijadas,
por el manto oscuro,
con el brillo de diamantes celestes,
que brotan con la alegría,
la alegría de sabernos enamorados,
¡Ven a mi dulce bien!
¡Que sin ti mi vida no vale nada!
¡Que si yo te perdiera!
más valdría ahorcarme en una viga...
Como soy... tuyo... ¡Tuyo!
que será hoy... ¿y mañana?
tú harás arder por siempre,
el decirte una y otra vez...
¡Soy tuyo!
L.V.
::