jorgeaa
Poeta recién llegado
Soy un testigo más de como todo se vino abajo,
como todo se perdió,
como nuestra armonía finalmente pereció.
Aquellas calles que solía dominar
parecen desconocidas para mi.
Paseo día y noche como un parque desolado.
Soy un testigo de como se fue todo lo que he amado.
El otoño parece más gris y sombrío que antes.
Las gotas de lluvia son aún más punzantes;
el sol muere lentamente como aquellos sueños y metas
que un dia trazamos juntos.
Y de todo esto soy un testigo más.
Ya no soy como ayer,
me escondo y me intimido frente a lo desconocido.
Así es y así será, yo que fui luz del amanecer, poesía
en verso, león cazador, canto de ave, agua del mar,
despertar en París; hoy solo soy un testigo más.
Todo se perdió y solo nos queda un pasado para recordar
y un futuro por soñar; y yo soy un testigo más.
Parece eterna esta agonía; no existe luz ni algarabía.
Octubre nunca acaba, mientras se desvanece tu sonrisa
de mujer enamorada; y yo soy un testigo más.
Jorge Aguilar Amado
como todo se perdió,
como nuestra armonía finalmente pereció.
Aquellas calles que solía dominar
parecen desconocidas para mi.
Paseo día y noche como un parque desolado.
Soy un testigo de como se fue todo lo que he amado.
El otoño parece más gris y sombrío que antes.
Las gotas de lluvia son aún más punzantes;
el sol muere lentamente como aquellos sueños y metas
que un dia trazamos juntos.
Y de todo esto soy un testigo más.
Ya no soy como ayer,
me escondo y me intimido frente a lo desconocido.
Así es y así será, yo que fui luz del amanecer, poesía
en verso, león cazador, canto de ave, agua del mar,
despertar en París; hoy solo soy un testigo más.
Todo se perdió y solo nos queda un pasado para recordar
y un futuro por soñar; y yo soy un testigo más.
Parece eterna esta agonía; no existe luz ni algarabía.
Octubre nunca acaba, mientras se desvanece tu sonrisa
de mujer enamorada; y yo soy un testigo más.
Jorge Aguilar Amado
Última edición: