luz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dime si te gana el hastío de la rutina,
si te fastidia el dolor de mi duelo;
dime que sabes lo que acontece,
cuenta la verdad de lo que sucederá.
Dime que el amor no es maldad,
si es quien te maltrata con crueldad;
dime si quedaste preso de la tempestad;
o si sólo de hiere la daga de la soledad.
Dime, no temas, habla con sinceridad,
si soy yo quien no ve con claridad;
qué está sucediendo ante mis ojos,
mira: estoy sumida en total oscuridad.
Dime: ¿he sido yo, te he decepcionado?
¿Soy razón de tu amargura y tu desvelo?
¿La que te ha maltratado a tal extremo?
¿He sido yo quien tanto te ha lastimado?
Pero cuando hables, ten cuidado.
piensa en calma, muéstrame sabiduría.
Dime qué se debe, qué corresponde hacer.
Confía, no temas, te escucharé, dime...
y después, alejate para siempre de mi vida.
si te fastidia el dolor de mi duelo;
dime que sabes lo que acontece,
cuenta la verdad de lo que sucederá.
Dime que el amor no es maldad,
si es quien te maltrata con crueldad;
dime si quedaste preso de la tempestad;
o si sólo de hiere la daga de la soledad.
Dime, no temas, habla con sinceridad,
si soy yo quien no ve con claridad;
qué está sucediendo ante mis ojos,
mira: estoy sumida en total oscuridad.
Dime: ¿he sido yo, te he decepcionado?
¿Soy razón de tu amargura y tu desvelo?
¿La que te ha maltratado a tal extremo?
¿He sido yo quien tanto te ha lastimado?
Pero cuando hables, ten cuidado.
piensa en calma, muéstrame sabiduría.
Dime qué se debe, qué corresponde hacer.
Confía, no temas, te escucharé, dime...
y después, alejate para siempre de mi vida.
Noviembre 2005