Luis menocal
Poeta recién llegado
Soy un hombre,
que sufrirá por amor alguna o algunas veces,
alguien que queriendo podría entregarse,
soy un rayo de amor o simplemente un beso en la frente,
una ilusión femenina de protección frecuente,
soy un día y al siguiente no soy.
Soy lo que ellas decidan que sea,
una palabra silente que se pierde,
un amor recuperado, entre páginas sin margen,
soy espinas y muchas veces soy clavel,
soy paciencia de maneras diferentes.
Un día el primero, y mil veces el segundo,
ayer fui el presente, y hoy ya soy el pasado,
cerca de ella soy el amor de su vida,
un desahogo desesperado que la auxilia,
soy el que no quiere y queriendo la tortura,
el juramento eterno que la asesina.
Soy sin duda el que no debió conocer,
el que jamás debió aparecer,
soy fiel un día y otras cien veces soy amante,
un día el error más grande y el siguiente el acierto sin perecer,
el creador de su felicidad, y el autor de su llorar,
soy el que no tuvo pero finalmente la enamoro.
El que no se desliga de su interior,
fuego eterno y universo,
soy el pedazo de su alma que desapareció,
el que sin merecer recibió todo lo que ella entregó,
soy el devorador y otros días el constructor,
de un amor perdido entre horas del pensar,
entre cartas de junio y versos al hablar,
soy el que no debió besar,
amante, novio, amigo.
poeta, dueño y ladrón.
que sufrirá por amor alguna o algunas veces,
alguien que queriendo podría entregarse,
soy un rayo de amor o simplemente un beso en la frente,
una ilusión femenina de protección frecuente,
soy un día y al siguiente no soy.
Soy lo que ellas decidan que sea,
una palabra silente que se pierde,
un amor recuperado, entre páginas sin margen,
soy espinas y muchas veces soy clavel,
soy paciencia de maneras diferentes.
Un día el primero, y mil veces el segundo,
ayer fui el presente, y hoy ya soy el pasado,
cerca de ella soy el amor de su vida,
un desahogo desesperado que la auxilia,
soy el que no quiere y queriendo la tortura,
el juramento eterno que la asesina.
Soy sin duda el que no debió conocer,
el que jamás debió aparecer,
soy fiel un día y otras cien veces soy amante,
un día el error más grande y el siguiente el acierto sin perecer,
el creador de su felicidad, y el autor de su llorar,
soy el que no tuvo pero finalmente la enamoro.
El que no se desliga de su interior,
fuego eterno y universo,
soy el pedazo de su alma que desapareció,
el que sin merecer recibió todo lo que ella entregó,
soy el devorador y otros días el constructor,
de un amor perdido entre horas del pensar,
entre cartas de junio y versos al hablar,
soy el que no debió besar,
amante, novio, amigo.
poeta, dueño y ladrón.
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