rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal

Soy la de paso, la que nunca debió ser...
Pero estoy...
Llamese error, llamese casualiad, llamese accidente...
Pero estoy...
Y curiosamente, aún siendo lo que nunca debió ser,
entrego mi alma y mi vida, tan solo por una mirada de tus ojos...
La que espera una caricia, agazapada debajo de su tristeza,
para ser sol en ti... Por unos instantes...
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