Sira
Poeta fiel al portal
Spanish Revolution
La noche madrileña,
el ocaso de la tierra
que me vio nacer,
es obscura, malva y grana.
En sus callejuelas estrechas,
en sus plazas centenarias,
destellan ilusiones juveniles.
Esperanzas de cambio, tal vez,
tan vanas como pueriles.
Soflamas imbuidas y exaltadas
con flores, el rumor de los tambores
y cánticos de revolución.
Es entre aquellos jóvenes de la
Puerta del Sol donde sueña,
aguarda y acampa mi propio
y determinado corazón.
La noche madrileña,
el ocaso de la tierra
que me vio nacer,
es obscura, malva y grana.
En sus callejuelas estrechas,
en sus plazas centenarias,
destellan ilusiones juveniles.
Esperanzas de cambio, tal vez,
tan vanas como pueriles.
Soflamas imbuidas y exaltadas
con flores, el rumor de los tambores
y cánticos de revolución.
Es entre aquellos jóvenes de la
Puerta del Sol donde sueña,
aguarda y acampa mi propio
y determinado corazón.