Lírico.
Exp..
Sportium
Apenas dieciocho y ya manejan
la pasta en las apuestas con soltura.
Apenas un momento es lo que dura
el subidón de azar: ya no lo dejan.
Gafas de sol. Penumbra. Muchas luces
intermitentes. Copas. Les invita
la casa. Siempre gana quien más guita
derrocha sin mirar: son avestruces.
Cuando amanece salen de la sala
soñando, con talante indefinido;
no se sabe muy bien si buena o mala
han tenido la racha; si han perdido
poco o mucho en un limbo con que avala
ese placer de hundirse en el olvido.
Apenas dieciocho y ya manejan
la pasta en las apuestas con soltura.
Apenas un momento es lo que dura
el subidón de azar: ya no lo dejan.
Gafas de sol. Penumbra. Muchas luces
intermitentes. Copas. Les invita
la casa. Siempre gana quien más guita
derrocha sin mirar: son avestruces.
Cuando amanece salen de la sala
soñando, con talante indefinido;
no se sabe muy bien si buena o mala
han tenido la racha; si han perdido
poco o mucho en un limbo con que avala
ese placer de hundirse en el olvido.