Pedro Galeano Martin
Poeta recién llegado
Su locura para saltar.
Cuando la locura mal naciente,
se esparce por todos los rincones de su mente,
su devoción por la intranquilidad,
alcanza una cumbre,
en la que para bajar,
solo se puede saltar.
ni la marcha atrás,
le podrá funcionar,
ni su locura le deja recapacitar,
para no saltar.
la locura le tenia bien decidido,
me pregunto que mal,
que dolor,
angustia o soledad,
le trajo a tal ingenuidad,
para subir y saltar.
pero yo soy omnisciente,
tan solo en una cosa,
solo sé que tras saltar,
cerró los ojos y pensaba:
por fin, por fin todo se ha acabado,
tanto dolor y angustia,
ya habrá cesado,
arriesgándome a ir al infierno,
por este simple pecado.
Cuando la locura mal naciente,
se esparce por todos los rincones de su mente,
su devoción por la intranquilidad,
alcanza una cumbre,
en la que para bajar,
solo se puede saltar.
ni la marcha atrás,
le podrá funcionar,
ni su locura le deja recapacitar,
para no saltar.
la locura le tenia bien decidido,
me pregunto que mal,
que dolor,
angustia o soledad,
le trajo a tal ingenuidad,
para subir y saltar.
pero yo soy omnisciente,
tan solo en una cosa,
solo sé que tras saltar,
cerró los ojos y pensaba:
por fin, por fin todo se ha acabado,
tanto dolor y angustia,
ya habrá cesado,
arriesgándome a ir al infierno,
por este simple pecado.