Su mirada y el ocaso

Rafael Gárate

Poeta recién llegado
A la orilla de una playa la miraba yo una vez. Ya agonizaba aquel día, y por las ventanas de su alma asomábase ella. Allá a lo lejos danzaba la tarde
al rítmo suave del tambor de su pecho.
Entónces, distinguí en el brillo intenso de ese par de luceros que adornaban su rostro, a una tierna mirada que se escapaba de ellos. Y cruzando el breve trecho que hay entre lo real y lo fantástico, voló rauda hacia el ocaso. Y al encontrarse allí, tan cerca uno del otro, y no pudiendo reprimir el impulso irrefrenable, aquel bello atardecer, y aquella hermosa mirada, en un instante sublime que jamás he de olvidar, uniéronse pues frente a Dios en un dulce beso de amor.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba