Jon
Bloguero
Me disculpo si al notar su peculiar donosura,
te inquieto con mi oda más viva;
es que tengo mis ojos anclados
a su belleza refulgente,
es candil eruptiva,
es una inspirada hoguera.
Enloquecido estoy
mi distinguida dama,
mis pupilas rutilan
a luz de su fuego,
sus labios son el más exquisito
rosicler que he visto,
es única cómo un corindón tenue,
es su amor inmarcesible
áncora de salvación.
Estoy siendo maravillado con su presencia
al ponerme en su tiempo
no perdurable, cual tiene poco
y me deja aún así saber de usted,
es como básicamente sentirse,
privilegiado.
te inquieto con mi oda más viva;
es que tengo mis ojos anclados
a su belleza refulgente,
es candil eruptiva,
es una inspirada hoguera.
Enloquecido estoy
mi distinguida dama,
mis pupilas rutilan
a luz de su fuego,
sus labios son el más exquisito
rosicler que he visto,
es única cómo un corindón tenue,
es su amor inmarcesible
áncora de salvación.
Estoy siendo maravillado con su presencia
al ponerme en su tiempo
no perdurable, cual tiene poco
y me deja aún así saber de usted,
es como básicamente sentirse,
privilegiado.