Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
He de reconocer
que lo que más me impresionó de esa mujer,
era su pelo rizado
retorcido y sin dirección clara
igualito que su afecto.
Ya saben, una espiral de constantes
si y no.
Un pelo que mis manos dibujaban
a todas horas
y que al sol
parecía explotar y rebosar deseo.
No era un pelo liso y fino,
de camino recto
y decisiones de antemano,
éste era un pelo bien rizado
de curvas como constelaciones
a las que uno se veía literalmente
abocado, arrojado a una
pasión teñida de cobre.
Era un rizo indeciso,
de esos que doblan la vista y humedecen la boca.
Recuerdo que solía dejarlo caer suave
por un lado, dejando ver
la vertical casi infinita de su cuello,
y yo observaba apartadito
las batallas más conmemorables
en mis ojos,
disputando a muerte donde morir primero.
Era un rizo grueso y fuerte
con curvas que producían gravedad
les juro que era gravitatorio.
A uno le costaba hasta conocer
la posición geográfica de su corazón
entre tanto rizo.
Era mi parque de atracciones favorito.
Un rizo perdido en el que uno
se perdía peligrosamente.
Y yo, con mi pocas dotes de aventurero
siempre tuve poco miedo a perderme.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación