Una tarde más en el hospital sin saber el cuándo,
aprendiendo a aceptar el espanto;
una tarde más en casa ella está cocinando algo,
consciente, quizás él no vuelva a probarlo.
Una mañana más la vida parece apagarse de nuevo...
hasta llegar la noche, esperanza de hierro.
Una mañana más con los ojos rojos observas el cielo,
el sol se vuelve torpe, y la esperanza desierto.
Recuerda cuando el oscuro fondo nuble tu vista,
cuando tu cabeza te exija coger la espada,
cuando necesites control y tus ojos no lo permitan,
recuerda entonces aquella tierna mirada...
Cada día se hace más difícil el aguantar,
pero toda familia lleva un ángel, tan fuerte como leal;
cada día parte su alma por los suyos, pero al mirar atrás
cae en los tentáculos de la culpa, hoy no le dejan respirar.
Cada vez que le abraza la pena llama a sus recuerdos,
más aire, menos tiempo...cae el ánimo, afloran los nervios.
Cada vez que de él se aleja vuelve aquel sentimiento...
se siente inútil sin sus alas, y olvida lo bien que lo está haciendo.
Recuerda cuando estés harto y ya no queden fuerzas,
cuando de levantar el alma no tengas ganas,
cuando culpa y tristeza te invadan al caer su estela.
recuerda entonces, recuerda su tierna mirada...
aprendiendo a aceptar el espanto;
una tarde más en casa ella está cocinando algo,
consciente, quizás él no vuelva a probarlo.
Una mañana más la vida parece apagarse de nuevo...
hasta llegar la noche, esperanza de hierro.
Una mañana más con los ojos rojos observas el cielo,
el sol se vuelve torpe, y la esperanza desierto.
Recuerda cuando el oscuro fondo nuble tu vista,
cuando tu cabeza te exija coger la espada,
cuando necesites control y tus ojos no lo permitan,
recuerda entonces aquella tierna mirada...
Cada día se hace más difícil el aguantar,
pero toda familia lleva un ángel, tan fuerte como leal;
cada día parte su alma por los suyos, pero al mirar atrás
cae en los tentáculos de la culpa, hoy no le dejan respirar.
Cada vez que le abraza la pena llama a sus recuerdos,
más aire, menos tiempo...cae el ánimo, afloran los nervios.
Cada vez que de él se aleja vuelve aquel sentimiento...
se siente inútil sin sus alas, y olvida lo bien que lo está haciendo.
Recuerda cuando estés harto y ya no queden fuerzas,
cuando de levantar el alma no tengas ganas,
cuando culpa y tristeza te invadan al caer su estela.
recuerda entonces, recuerda su tierna mirada...