Amarga la espera en el olvido,
su llamada eterna no llega.
Golpean las horas como martillos,
su voz amada, etérea vuela.
Se difumina, desaparece,
envuelto se ve entre tinieblas.
Cantos perdidos le despiertan,
atento,.. escucha lamentos.
Recorre la tortuosa senda,
abismos profundos deja atrás.
Ríos de negras aguas oscuras
vierten sus restos al ciego mar.
Llega al acantilado,
solo, la mirada perdida,
sin vestiduras, descalzo,
desnuda su alma herida.
La voz grita su nombre lejos,
una mano suave le acaricia,
le envuelve un cálido beso.
Sus labios no dicen nada,
le mira con hermosos ojos
y un susurro le roza el alma.
su llamada eterna no llega.
Golpean las horas como martillos,
su voz amada, etérea vuela.
Se difumina, desaparece,
envuelto se ve entre tinieblas.
Cantos perdidos le despiertan,
atento,.. escucha lamentos.
Recorre la tortuosa senda,
abismos profundos deja atrás.
Ríos de negras aguas oscuras
vierten sus restos al ciego mar.
Llega al acantilado,
solo, la mirada perdida,
sin vestiduras, descalzo,
desnuda su alma herida.
La voz grita su nombre lejos,
una mano suave le acaricia,
le envuelve un cálido beso.
Sus labios no dicen nada,
le mira con hermosos ojos
y un susurro le roza el alma.