Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
No se alejó la tarde
sino que dormiste al día,
escapando por sendas
de negras pedrerías.
Con las lágrimas del cielo
se tejió un fino encaje,
para envolver los recuerdos
que morían...
Entre la última túnica
sentimos que te ibas,
me hubiera ido contigo
en viaje solo de ida.
Suavemente en la otra orilla
despierta el que ayer se dormía,
entre jazmines de soles
entre las primeras margaritas.
Rosario de Cuenca Esteban