Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Soy la lira dulce y melancólica,
En manos delicadas y suaves
Soy lo que da vida a la frase lírica,
De mágicas ideas que vuelan como aves.
Atrapado mi corazón esta en el lino,
Del crepúsculo hambriento de un suspiro
Por eso surgen las palabras al calor del vino,
En la locura del placer y el canto en el coro.
También reposan mis parpados de ensueños,
Y mis pupilas hablan y mi vos destila fragancia,
Como si hubiera tras mis sueños
Enredados recuerdos de mi infancia.
Yo guarde en mi corazón la esperanza
Que reposa cuando en el alma hay escancias,
De místicas obras, que es la artística danza,
Como si fuesen perlas de dulces caricias.
Traje a mí ser noches y días felices
Que dictan la alegría en mis entrañas,
Cuando pasan los días difíciles,
Que traman aventuras y hazañas.
Aunque vengan tropiezos y opácalos,
Que brotan y salen de los apuros,
Surge desde lo inesperado ciertos regalos,
Que merecen aplausos y éxitos futuros.
En manos delicadas y suaves
Soy lo que da vida a la frase lírica,
De mágicas ideas que vuelan como aves.
Atrapado mi corazón esta en el lino,
Del crepúsculo hambriento de un suspiro
Por eso surgen las palabras al calor del vino,
En la locura del placer y el canto en el coro.
También reposan mis parpados de ensueños,
Y mis pupilas hablan y mi vos destila fragancia,
Como si hubiera tras mis sueños
Enredados recuerdos de mi infancia.
Yo guarde en mi corazón la esperanza
Que reposa cuando en el alma hay escancias,
De místicas obras, que es la artística danza,
Como si fuesen perlas de dulces caricias.
Traje a mí ser noches y días felices
Que dictan la alegría en mis entrañas,
Cuando pasan los días difíciles,
Que traman aventuras y hazañas.
Aunque vengan tropiezos y opácalos,
Que brotan y salen de los apuros,
Surge desde lo inesperado ciertos regalos,
Que merecen aplausos y éxitos futuros.