Cuando seas suave como una carícia
o una brisa de un atardecer sencillo
y tus palabras salgan solas,sin esfuerzo,
y tus manos se deshojen de pronto
carentes de coraza.
Cundo te quedes en pausa un segundo
y sientas el soplo del mundo
y sólo quieras un silencio desnudo.
Cuando no necesites nada,nada más
que un paseo despacio por un sendero
y no tengas prisa por llegar a ningun sitio.
Cuando seas suave como un niño
de vacua e impoluta mirada
y quieras subirte a los árboles
para contemplar el parque,
cuando seas ligero como una corteza
y dejes fluirte en el leve aire,
en los instantes siguientes
experimentarás la suavidad
de ser inmortal.
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