Alma mía,
te suplico
tengas cuidado
con la arrogancia nociva;
los escalones
al egoísmo
son muy cortos;
es fácil llegar
a su cima.
Alma sola,
alma aturdida;
las cadenas perpetuas
de una conciencia
retorcida,
duelen siempre,
solo lo supera la muerte,
esa que también
es egoísta.
Como goma
borrando el grafito,
en su inquina
anda el mal
secuestrando tus homólogas,
esas que al sol se le olvidan.
Alma sorda,
alma sentida,
no busques más
la paz en tu cuarto,
el tic-tac es cruel con tu vida;
mejor adelanta
tus brincos a un cómo,
salir de las garras
de aquellos que pactan,
vender un subconsciente
a las piernas abiertas
de la mentira.
te suplico
tengas cuidado
con la arrogancia nociva;
los escalones
al egoísmo
son muy cortos;
es fácil llegar
a su cima.
Alma sola,
alma aturdida;
las cadenas perpetuas
de una conciencia
retorcida,
duelen siempre,
solo lo supera la muerte,
esa que también
es egoísta.
Como goma
borrando el grafito,
en su inquina
anda el mal
secuestrando tus homólogas,
esas que al sol se le olvidan.
Alma sorda,
alma sentida,
no busques más
la paz en tu cuarto,
el tic-tac es cruel con tu vida;
mejor adelanta
tus brincos a un cómo,
salir de las garras
de aquellos que pactan,
vender un subconsciente
a las piernas abiertas
de la mentira.