pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
Qué hermoso es un incendio
entre los bloques de hielo
para atraparlo sin manos,
fuego por ellas,
sabiendo que nada alrededor
las puede helar.
Qué hermoso es mirarte sin rostro
en una charca
y creer que los espejos
han estado empañados de reflejo
toda la vida.
Qué hermoso es mirar los pies
y creerlos raíces
que crecen
sin obedecer leyes.
Salivar y creer que puedo vivir
sin beber toda una vida.
Escupir al suelo
y mojar el rostro ondulado de una duna
para que por un instante zigzaguee
un atisbo de vida en ella,
te nutra de esperanza
sin decir la primera palabra oída.
...de la que penden los diarios, los testamentos,
los lacres que encierran el diccionario secreto
del idioma inventado por uno mismo
para traducir los errores del pasado.
Qué hermoso es agujerear el cielo
para creerme un astro nuevo...
con un grito, con un puño al viento,
con una piedra,
con una mano cortada,
con una uña innecesaria arrancada,
con una pestaña desglosada de su cremallera mágica
por tanto patinar en mojado.
Hermoso es darse la vuelta a la piel
y encontrar otro yo
queriendo desollarte,
para conocerte
y amarte,
o tal vez matarte.
Presuponer credo mis líneas
y oración mis súplicas
derramadas entre letra capital y punto final
para conmocionar el silencio
con el eco de mi dicción...
tan parecido al son de una lágrima
que se vierte en el suelo de una caverna
desde la estalagtita más alta
y aunque vuela
no aprende a volar,
y aunque moja
no hace mar.
Hacer callar el silencio.
Hacerlo callar.
Sin autoridad.
Como una ley física ante la que todo elemento
se vuelve súbdito de ella por existir.
Sin mediar obligación, condena ni constreñimiento.
Hacer callar al dios mudo
que guarda su primera palabra acantonada en mi pensamiento,
como en el tuyo,
en el de cada súbdito libre, como tú y yo.
Como tú y yo somos.
Y aunque discrepes con tu pensamiento
saberte prisionero de él.
Como tú, yo;
antes
durante
y después.
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