SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Bajo la lluvia de mis besos
esa noche esplendida,
derrochaste tu amor dulcemente,
y tu alma como pluma al viento
recorrió todos los caminos del cielo,
enamorada en silencio.
La noche cómplice,
se alumbró con destellos,
de las rosas blancas
que adornaban tu lecho,
y recorrí absorto,
toda la tersura
de tu cuerpo de Diosa,
envuelto en la serena calma
de la noche.
Tu risa entre besos tiernos,
estampas de tu corazón,
afloraron el camino
inmaculado de la dicha,
y en esa velada erótica,
deliramos de amor.
Y cuando la aurora,
descargaba sus dorados pliegues,
sobre nuestras sábanas tibias,
y nuestras almas fundidas
en el sagrado fuego,
el eco de tus besos
perfumados de amor,
recorrieron en ráfagas
todo el universo.
esa noche esplendida,
derrochaste tu amor dulcemente,
y tu alma como pluma al viento
recorrió todos los caminos del cielo,
enamorada en silencio.
La noche cómplice,
se alumbró con destellos,
de las rosas blancas
que adornaban tu lecho,
y recorrí absorto,
toda la tersura
de tu cuerpo de Diosa,
envuelto en la serena calma
de la noche.
Tu risa entre besos tiernos,
estampas de tu corazón,
afloraron el camino
inmaculado de la dicha,
y en esa velada erótica,
deliramos de amor.
Y cuando la aurora,
descargaba sus dorados pliegues,
sobre nuestras sábanas tibias,
y nuestras almas fundidas
en el sagrado fuego,
el eco de tus besos
perfumados de amor,
recorrieron en ráfagas
todo el universo.