jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
debería bastarte,
como a un perro,
con agenciarte un bocado
para aplacar tu hambre
beber agua
para saciar tu sed
aparearte como defecar,
al margen de toda esa mercadotecnia rosa
que rodea al simple hecho
de empalmar dos cuerpos
deberías tratar,
de una maldita vez,
de aprender a rascarte
con tus propias uñas
¿para qué quieres un dios
que cuida tus pasos
desde la otra orilla del infinito?
¿para qué necesitas escribir un poema
que algún robot erudito leerá
dentro de 200 años
sin poder obtener ni puta idea
de lo que turbaba tu alma?
...Al llegar la noche
busca un rincón oscuro donde tenderte
e intenta dormir
calla los sueños
...o sueña con huesos...
.
como a un perro,
con agenciarte un bocado
para aplacar tu hambre
beber agua
para saciar tu sed
aparearte como defecar,
al margen de toda esa mercadotecnia rosa
que rodea al simple hecho
de empalmar dos cuerpos
deberías tratar,
de una maldita vez,
de aprender a rascarte
con tus propias uñas
¿para qué quieres un dios
que cuida tus pasos
desde la otra orilla del infinito?
¿para qué necesitas escribir un poema
que algún robot erudito leerá
dentro de 200 años
sin poder obtener ni puta idea
de lo que turbaba tu alma?
...Al llegar la noche
busca un rincón oscuro donde tenderte
e intenta dormir
calla los sueños
...o sueña con huesos...
.