Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sucedió mientras mis días se escondían
en tus bolsillos,
nada podía estarse quieto,
mis manos
que buscaban senderos en una hoja en blanco,
tus ojos que oteaban el horizonte
soñando con una noche sin espejos,
las palabras de las calles
siempre revoloteando de árbol en árbol,
de labios en labios,
un beso surcó el aire tímido,
aterrizó sobre un deseo,
el mío
y bebí el néctar del viento que reía en tus promesas
que pasaron a ser mis versos.
Solo quiero que tus huellas sean mis latidos
y que un poema te desnude en mi lecho.
en tus bolsillos,
nada podía estarse quieto,
mis manos
que buscaban senderos en una hoja en blanco,
tus ojos que oteaban el horizonte
soñando con una noche sin espejos,
las palabras de las calles
siempre revoloteando de árbol en árbol,
de labios en labios,
un beso surcó el aire tímido,
aterrizó sobre un deseo,
el mío
y bebí el néctar del viento que reía en tus promesas
que pasaron a ser mis versos.
Solo quiero que tus huellas sean mis latidos
y que un poema te desnude en mi lecho.
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