razyel
Poeta recién llegado
Puedo sentir tus ojos siniestros,
temblando en la noche fría,
inertes, puros, tiesos, muertos,
enormes y tiernos llenos de malicia.
Puedo sentirte en la oscuridad,
respirando mi aire y mi ansiedad.
Puedo oír tu libidinoso jadear,
tus dulces gemidos en éxtasis mortal.
Tu carne contra la mía,
y tus ensoñadas caricias,
me desgarran y destrozan,
en tu furiosa femenina delicia.
Insómnica ensoñación, tal vez,
de tu sudor bañando mi piel,
de nuestras bocas ahogándose en la miel,
de nuestros cuerpos enredándose en el placer.
temblando en la noche fría,
inertes, puros, tiesos, muertos,
enormes y tiernos llenos de malicia.
Puedo sentirte en la oscuridad,
respirando mi aire y mi ansiedad.
Puedo oír tu libidinoso jadear,
tus dulces gemidos en éxtasis mortal.
Tu carne contra la mía,
y tus ensoñadas caricias,
me desgarran y destrozan,
en tu furiosa femenina delicia.
Insómnica ensoñación, tal vez,
de tu sudor bañando mi piel,
de nuestras bocas ahogándose en la miel,
de nuestros cuerpos enredándose en el placer.