Cuéntame, ¿qué cantas cuando lloras?
¿qué notas evocas con ese arpegio que tocas?
cuéntame, ¿qué callas cuando sonríes?
¿ese brillo en tus ojos es lo único en ti que lastime?
O quizás es el sol, que hoy se empeña en vislumbrarte
ni tu sombra es tan opaca, ni tu luz tan atenuante
O quizás la luna, que por envidia no quiere tocarte
mientras pueda sentirte, aunque le moleste, voy a cantarte.
cantarte, por ejemplo, versos que escribí para otra pensando en ti
aquellos menos bohemios para comenzar a pintar por encima tu cicatriz
o, tal vez eso que nunca escribí. Dónde imagino tu rosto junto a mí
tus manos como letras escribiéndome y yo descubriendo tu decoración de barniz.
cantarte, pero olvidar la letra y volver otra vez para aprenderte
aquellos momentos que te hicieron ser quien eres y tener una cicatriz
o, tal vez regrasar al frio de tu semblante. y conocerme nuevamente a mí
cuando conocí aquella pieza de arte que se esculpió con sudor, sangre y barniz.
¿qué notas evocas con ese arpegio que tocas?
cuéntame, ¿qué callas cuando sonríes?
¿ese brillo en tus ojos es lo único en ti que lastime?
O quizás es el sol, que hoy se empeña en vislumbrarte
ni tu sombra es tan opaca, ni tu luz tan atenuante
O quizás la luna, que por envidia no quiere tocarte
mientras pueda sentirte, aunque le moleste, voy a cantarte.
cantarte, por ejemplo, versos que escribí para otra pensando en ti
aquellos menos bohemios para comenzar a pintar por encima tu cicatriz
o, tal vez eso que nunca escribí. Dónde imagino tu rosto junto a mí
tus manos como letras escribiéndome y yo descubriendo tu decoración de barniz.
cantarte, pero olvidar la letra y volver otra vez para aprenderte
aquellos momentos que te hicieron ser quien eres y tener una cicatriz
o, tal vez regrasar al frio de tu semblante. y conocerme nuevamente a mí
cuando conocí aquella pieza de arte que se esculpió con sudor, sangre y barniz.