Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Sudor y arena
Quemada por el sol, bañada por la luna,
tu piel: joven crisól de tentaciones;
tu boca no calló lo que sentías
y se envolvió de brisa tu perfume.
De plata reflejaba tu hermosura,
bajo el azur pletórico de estrellas;
marina espuma revolvió traviesa
la seda negra de tu cabellera.
Después el mar con líquida tibieza,
unió aún más nuestro amoroso abrazo,
y un silencio que solo interrumpía
un vuelo de gaviota hacia el ocaso.
Tan mía fuiste tú y yo tan tuyo,
en una noche tropical, serena,
testigo el mar con su sedante arrullo,
y enmedio de los dos, sudor y arena.
Quemada por el sol, bañada por la luna,
tu piel: joven crisól de tentaciones;
tu boca no calló lo que sentías
y se envolvió de brisa tu perfume.
De plata reflejaba tu hermosura,
bajo el azur pletórico de estrellas;
marina espuma revolvió traviesa
la seda negra de tu cabellera.
Después el mar con líquida tibieza,
unió aún más nuestro amoroso abrazo,
y un silencio que solo interrumpía
un vuelo de gaviota hacia el ocaso.
Tan mía fuiste tú y yo tan tuyo,
en una noche tropical, serena,
testigo el mar con su sedante arrullo,
y enmedio de los dos, sudor y arena.
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