pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eran dos extraños conocidos
compartiendo noches frías,
¿ en qué momento se dejaron?
no lo saben, ni lo quieren ver.
Todo se volvió mecanizado
los saludos perdieron candidez,
se habla de niños, trabajo y rutina
mientras el amor yace en ruinas.
Ya se olvidaron de los besos con fuego
y las caricias ardientes se extinguieron,
los halagos quedaron en silencio
y mudos se quedaron los " te quiero ".
Son perfectos ante las miradas amigas
la envidia de los que sueñan despiertos,
sin guerras, sin obstáculos siguen al día
pero pobres ante el volcán en invierno.
La estancia se llena de recuerdos en papel
los momentos especiales lo beben sin miel,
cada noche en sequía se duerme la piel
dos extraños duermen, son marido y mujer.
compartiendo noches frías,
¿ en qué momento se dejaron?
no lo saben, ni lo quieren ver.
Todo se volvió mecanizado
los saludos perdieron candidez,
se habla de niños, trabajo y rutina
mientras el amor yace en ruinas.
Ya se olvidaron de los besos con fuego
y las caricias ardientes se extinguieron,
los halagos quedaron en silencio
y mudos se quedaron los " te quiero ".
Son perfectos ante las miradas amigas
la envidia de los que sueñan despiertos,
sin guerras, sin obstáculos siguen al día
pero pobres ante el volcán en invierno.
La estancia se llena de recuerdos en papel
los momentos especiales lo beben sin miel,
cada noche en sequía se duerme la piel
dos extraños duermen, son marido y mujer.