Sin ritmo
Poeta recién llegado
Te estás convirtiendo en mi falta de sueño,
de hambre y de conocimiento.
Estoy volviéndome loca,
por momentos,
por ti.
Desvarió en busca de algo de ti
que no me haga perder la cabeza,
defectos o simplemente falta de virtudes
que me devuelvan la cordura
o parte de ella,
de la que tú me has quitado.
Cuento los días, las horas que me alejan de ti, de nosotras.
No sabes las ganas que tengo de ti,
-no de película-
sino de vida.
Te podría acusar de ladrona.
Me has robado la coherencia,
el poder de pensamiento,
las sonrisas
y creo que el miedo.
También puedo culpar a la vida por eso mismo.
Me está robando
todas las noches contigo,
abrazos por la espalda,
besos en revancha
y unos ojos,
esos ojos.
Te estás convirtiendo en mi debilidad,
una sensación que no sabía que existía
pero ya te has encargado tú,
como de todos mis sueños,
de hacerlos realidad.
Tengo paciencia,
aunque a veces la pierda contigo.
Pero también pierdo las bragas
y la cabeza,
cada vez que me dices te quiero.
"Te quiero"
¿Suena bonito verdad?
Suena aún mejor en sus labios,
en mi piel,
entre nuestros cuerpos.
Me he perdido,
no me encuentro,
no te encuentro.
Ven. de hambre y de conocimiento.
Estoy volviéndome loca,
por momentos,
por ti.
Desvarió en busca de algo de ti
que no me haga perder la cabeza,
defectos o simplemente falta de virtudes
que me devuelvan la cordura
o parte de ella,
de la que tú me has quitado.
Cuento los días, las horas que me alejan de ti, de nosotras.
No sabes las ganas que tengo de ti,
-no de película-
sino de vida.
Te podría acusar de ladrona.
Me has robado la coherencia,
el poder de pensamiento,
las sonrisas
y creo que el miedo.
También puedo culpar a la vida por eso mismo.
Me está robando
todas las noches contigo,
abrazos por la espalda,
besos en revancha
y unos ojos,
esos ojos.
Te estás convirtiendo en mi debilidad,
una sensación que no sabía que existía
pero ya te has encargado tú,
como de todos mis sueños,
de hacerlos realidad.
Tengo paciencia,
aunque a veces la pierda contigo.
Pero también pierdo las bragas
y la cabeza,
cada vez que me dices te quiero.
"Te quiero"
¿Suena bonito verdad?
Suena aún mejor en sus labios,
en mi piel,
entre nuestros cuerpos.
Me he perdido,
no me encuentro,
no te encuentro.
Búscame.
Ayúdame.
Después de todo... me pierden mis ganas de besarte, de tenerte.
No puedo aguantar más noches sin ti. No puedo verte reír
sin besarte yo después.
Te quiero
aquí
conmigo.
Creo que me faltan palabras, pero es que eres tú quien me las quita
Entrada en el Blog:
http://mellamansinritmo.blogspot.com.es/2014/02/suena-bonito-verdad.html