Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Suéñame en silencio,
veo cuando volteas la mirada,
silenciosa sigo tu gesto;
de vencedor cautivo.
Se que no soy tu dueña,
marinero borracho de tus océanos;
lazos que se unen etéreos,
duendes injustos de cupido,
caprichoso de lo no cumplido;
contemplo tu sonrisa,
te regalo miradas sigilosas,
junto a tu jardín de rosas,
aroma de ángeles y poetas.
Ángel caído:
escúchame en el concierto de grillos,
duerme hasta que amanezca,
¡porqué yo velare tus sueños!