atlantico.30
Poeta recién llegado
Caí de bruces en tu trampa, ciego,
mas repleto de orgullo no me vencí.
Luego, tras la tortura a sangre y fuego,
recuerdo el despertar en tu jardín.
Te vi amapola, entonces, traicionera,
surgida insegura tras la lluvia leve;
contemplada, ya alba, tu luz sincera,
sentirse el campesino que te tiene.
mas repleto de orgullo no me vencí.
Luego, tras la tortura a sangre y fuego,
recuerdo el despertar en tu jardín.
Te vi amapola, entonces, traicionera,
surgida insegura tras la lluvia leve;
contemplada, ya alba, tu luz sincera,
sentirse el campesino que te tiene.