alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus besos vehementes
dejan mi boca sin aliento,
lisonjas de tus manos crepitan mi piel.
Nuestros cuerpos invadidos de sal...
Noches silenciosas,
solo se siente el eco
de nuestros quejidos.
El frenesí nos posee, conmovidos.
Dulces palabras de amor
entre diminutas distancias de nuestras bocas.
¡Cuánta locura contenida!
Sensaciones convertidas
en amor de minutos calcinos.
El ímpetu recorriendo
cada centímetro de nuestro ser
Lecho transformado en hoguera
quemándonos .
descontrol tan incesante
se transportan hacia la mente
dejándola en blanco.
Cuerpos actuando inconscientes.
Nos damos todo el amor posible
hasta yo entregarte mi alma.
¡Sueños de una noche!
La que jamás será concretada.
dejan mi boca sin aliento,
lisonjas de tus manos crepitan mi piel.
Nuestros cuerpos invadidos de sal...
Noches silenciosas,
solo se siente el eco
de nuestros quejidos.
El frenesí nos posee, conmovidos.
Dulces palabras de amor
entre diminutas distancias de nuestras bocas.
¡Cuánta locura contenida!
Sensaciones convertidas
en amor de minutos calcinos.
El ímpetu recorriendo
cada centímetro de nuestro ser
Lecho transformado en hoguera
quemándonos .
descontrol tan incesante
se transportan hacia la mente
dejándola en blanco.
Cuerpos actuando inconscientes.
Nos damos todo el amor posible
hasta yo entregarte mi alma.
¡Sueños de una noche!
La que jamás será concretada.
Última edición: